Cuenta a leyenda que el Rey Hiern II de Siracusa ( a. C. ) haba encargado a un orfebre disear y confeccionar una corona de oro y que para fabricarla le entreg un lingote de oro puro al artista. Cuando el orfebre termin la corona el rey qued satisfecho con el resultado. Comprob que la corona pesaba exactamente lo mismo que el lingote, pero le llegaron dudas sobre la honradez